La luz atraviesa tímidamente las rendijas de la persiana, creando en la habitación un mosaico de luces y sombras. Envueltos en la oscuridad se hallan dos siluetas que se funden en una. Envueltos en la oscuridad tú y yo nos abrazamos desatando la ternura y la pasión.
Tu pelo desciende en bucles hacia tu cuello, que se presenta sugerente ante mi mirada llena de curiosidad. Me sonríen tus brillantes ojos en la oscuridad mientras repaso con un dedo el contorno de tus delicados labios, suavemente, sin prisa, sabiendo que la espera merecerá la pena, que el deseo de un consabido beso aumentará.
Poco a poco tus párpados se cierran y aflora en nuestros labios un sentimiento de atracción que culmina con un dulce y largo beso con el que conseguimos despertar a cada célula de nuestros seres. Noto como tu respiración se acelera conforme mis manos van descendiendo paulatinamente por tu espalda. Me acerco a tu oído y te susurro: "Te quiero". Tus ojos parpadean asintiendo y respondes con una cariñosa sonrisa: "Te amo". Y vuelves a besarme de nuevo mientras acaricio tu cuerpo en la penumbra.
Tu pelo desciende en bucles hacia tu cuello, que se presenta sugerente ante mi mirada llena de curiosidad. Me sonríen tus brillantes ojos en la oscuridad mientras repaso con un dedo el contorno de tus delicados labios, suavemente, sin prisa, sabiendo que la espera merecerá la pena, que el deseo de un consabido beso aumentará.
Poco a poco tus párpados se cierran y aflora en nuestros labios un sentimiento de atracción que culmina con un dulce y largo beso con el que conseguimos despertar a cada célula de nuestros seres. Noto como tu respiración se acelera conforme mis manos van descendiendo paulatinamente por tu espalda. Me acerco a tu oído y te susurro: "Te quiero". Tus ojos parpadean asintiendo y respondes con una cariñosa sonrisa: "Te amo". Y vuelves a besarme de nuevo mientras acaricio tu cuerpo en la penumbra.
